BoletinOct2011

Por un noticiero hace poco, informaron de 145 herencias de hace muchos años y de mucho valor que no han sido reclamadas. (Foto: Manu/Flickr)

Tristemente, muchos evangélicos se encuentran sin reclamar la suya; se quedó olvidada o desechada. Me refiero a la herencia que nos dejó la Reforma Protestante del siglo 16. Básicamente, lo que la Reforma nos dejó fue LA VERDAD. ¿Cuál verdad?

La verdad de Dios que abarca toda lo de la vida y el mundo.
La verdad de Dios que es una y única.
La verdad de Dios que es siempre la misma.
La verdad que en su plenitud Jesucristo dio a conocer.
La verdad que tiene como centro el evangelio de Jesucristo.
La verdad que durante muchos siglos había sido en gran parte encubierta, recortada, rechazada y olvidada.
Fue esta verdad total que los reformadores reclamaron nuevamente para la iglesia y el mundo.

Fue en el mes de octubre del año 1517 que Martín Lutero publicó sus tesis iniciando la recuperación de la verdad total. Pero, con el paso de los siglos después, esta verdad fue nuevamente en gran parte recortada o rechazada. Ya en Colombia, poco se habla de La Reforma Protestante. Sí, los evangélicos celebran el regreso de los Reformadores a la Biblia, y por eso celebran el mes de octubre como "el mes de la Biblia"; pero, no lo llaman "el mes de la Reforma". En cierto sentido esto está bien, pero en otro, no. Al dejar en el olvido el movimiento reformista del siglo 16, se han abandonado también enseñanzas bíblicas sin las cuales el mensaje del evangelio resulta diluido, si no cambiado. Resulta luego no totalmente "buenas nuevas". La herencia en gran medida ha sido dejada. El principio que dio forma a la Reforma fue el lema "Sola Escritura", es decir, sola Biblia como única autoridad suprema y final sobre toda cuestión de creencia y de conducta. Pero, el lema "Sola Escritura" de los reformadores hizo que ellos no sólo hablaran de la Biblia como única autoridad, sino que proclamaran la totalidad de la verdad que esta autoridad incluye. Por ejemplo, enseñaban en mucho detalle todo lo que la Biblia enseña sobre las doctrinas de la salvación por la gracia mediante la sola fe en Cristo solamente.

Tristemente, muchos que ahora hablan mucho de la Biblia, poco la estudian, y otros que, sí, la estudian, no ven o no quieren ver todo lo que ella dice. Permiten que ideas humanistas tengan más influencia que las ideas bíblicas mismas. Pasan todo por el filtro de prejuicios. ¿Y nosotros de la Iglesia Cristiana Gracia y Amor? Decimos ser herederos de la Reforma, pero, ¡cuán importante es mirar si vemos, recibimos, y vivimos toda la verdad bíblica explicada por la Biblia misma a través de todas sus páginas! El sistema de verdad que los reformadores dejaron como legado en sus escritos y en los de sus sucesores, es una medida que nos ayuda a examinar lo que creemos. ¿Será que la herencia que dejaron los reformadores se haya deformado en nuestras manos? Celebremos, pues, "el mes de la Reforma". ¡A Dios las gracias!


 

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