Los 10 mandamientos, cubierta Los 10 mandamientos, abierto

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Lección:

Dios hizo a todas las personas. Todos somos de Dios, porque Él nos hizo, e hizo a todo el mundo. Y porque somos de Dios, tenemos que vivir para Él, y agradarle. Él nos ha dicho cómo agradarle y vivir para Él. Dios nos dio su ley, en la cual nos dice qué tenemos que hacer y qué no debemos hacer.
Hace mucho tiempo, Dios dio su ley a los israelitas, quienes eran su pueblo. Él los había sacado de Egipto, de dura servidumbre. Ellos vivían en carpas, y Moisés era su capitán. Dios le dijo a Moisés que se alistaran, se bañaran y se cambiaran, porque en tres días Dios iba a hablar con ellos, en el monte Sinaí. Ellos debían esperar cerca al monte. Esta era una visita muy especial. ¡Dios jamás había bajado para hablar con nación alguna! En la mañana del tercer día, una nube grande y oscura estaba sobre el monte Sinaí. Los israelitas oyeron truenos y relámpagos, y sonido de trompeta, y tenían mucho miedo. Moisés los llamó, para que estuvieran cerca al monte, y allí Dios bajó en fuego y en humo, y el monte tembló. Ellos vieron que Dios era muy grande. Y oyeron la voz de Dios que decía: Yo soy Jehová tu Dios. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen alguna. No tomarás en vano el nombre de Jehová tu Dios. Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Honra a tu padre y a tu madre. No matarás. No cometerás adulterio. No robarás. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. No codiciarás cosa alguna de tu prójimo.

Estos son los diez mandamientos. Dios mismo los dictó desde el monte, y su voz era como el trueno. Los israelitas estaban muy asustados y se pusieron lejos del monte. Moisés les dijo que no estuvieran asustados, que Dios estaba mostrando cuán grande era Él, para que le obedecieran. Y los israelitas dijeron que harían lo que Dios les dijera. Referencia bíblica: Éxodo 19:16-19; 20:1-20. Versículo de referencia: Deuteronomio 7:21

Instrucciones:

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