...llamarás su nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados” Mt. 1:21

El pronombre “Él” en Mateo 1:21 significa que Jesús es el único salvador. Cualquier persona que crea en otra fuente o ayuda para lograr su salvación, tales como otro ser creado, o imaginario, en una religión, en ritos, o en obras personales, además de Jesús, esa persona está en el camino que lleva al infierno. No importa cuán piadosa parezca la fuente alterna, la tal es un engaño diabólico de perdición. (Is. 43:11; Hch. 4:11-12)

De otra parte, es importante revisar lo que el pasaje quiere decir con las palabras “su pueblo”. Por contraste, la idea de que Jesús muriera por cada persona que nació, nace y nacerá, no es bíblica. Si Cristo murió por todos, entonces nadie está, ni estará, en el infierno; pero la Biblia dice que ya hay, y habrá, personas en ese lugar tenebroso y eterno. Lc. 16:22-23; Mt.25:41

Jesús cargó los pecados de “su pueblo, literalmente. Una vez más, si hubiese cargado el pecado de todos, entonces todos morirían limpios de toda maldad, y entonces todos entrarían al cielo, obligatoriamente. Pero Dios dice que unos saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación. Jn. 5:29; 2 Co. 5:21; 1 P. 2:24

Jesús recibió todo el castigo por “su pueblo. Se presentó voluntariamente para recibir la ira de Dios por quienes Él representaba. Él bebió todo el cáliz de la ira de Dios por su pueblo. Se puede inferir que si fuera por todos, entonces nadie sería castigado por Dios: el infierno estaría vacío. Is. 53:4-6.; Ap. 20:11-15

La ofrenda de Cristo hace perfectos a aquellos por los cuales Él ofreció su vida. Pero si se hubiese ofrecido por todos, entonces Dios estaría aplicando dicha obra de perfección a todos, como enseña Heb. 10:14; Fil. 1:6, pero es evidente que diariamente mueren multitudes sin ningún indicio de santidad.

¿Usted cree que la única fuente de salvación es Jesús? ¿Ya fue a Jesús pidiendo perdón sincero por todas las abominaciones que ha practicado, por toda su perversidad? ¿Usted cree que al ir a Él sus pecados, aunque hayan sido como el rojo más vivo, y en cantidad como las arenas del mar, fueron perdonados, limpiados y olvidados? ¿Usted muestra como evidencia un rechazo al pecado y una búsqueda de la santidad bíblica? ¿Usted ve que su hombre interior se va rejuveneciendo cada día? Si es así, entonces gócese: usted está dando evidencias de que es parte del pueblo del Señor.

Por el contrario, ¿usted no cree nada de lo anterior, o no ve evidencias de la obra de Cristo en su vida? Entonces usted es igual a los que cuestionaban a Jesús, a los cuales Él mismo les dijo: “pero vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” Jn. 10:20-21

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