Jeremías (Jehová levanta o arroja, estabelece, coloca o envía)

 

Nombre del libro y autor
Este libro lleva el nombre de la persona que Dios inspiró para escribirlo: Jeremías, quien perteneció a la familia sacerdotal y fue llamado a ejercer el oficio de profeta en el año 13 del reinado del piadoso rey Josías y se prolongó mucho más allá de la destrucción de Jerusalén. Fue Ministró en Jerusalén, 18 años durante el reinado de Josías, 3 meses del reinado de Joacaz, 11 años del reinado de Joacim, 3 meses en el reinado de Joaquim, 11 años del reinado de Sedequias, luego fue obligado a ir a Egipto, y según la tradición judía dicen que cuando los caldeos invadieron Egipto, el profeta fue llevado cautivo a Babilonia. Según lo anterior el ministerio de Jeremías se extendió por lo menos por 5 décadas. Dios lo llamó para el ministerio a muy temprana edad y por el tipo de dificultad que enfrentaría, pues por sus mensajes fue aborrecido prácticamente por todos, y por el fin horrendo que tendría Judá, Dios le ordenó no casarse.

Tema
Aunque el libro presenta los sufrimientos de Jeremías, el tema es la decadencia vertiginosa de la condición espiritual del pueblo judío y el irremediable juicio justo de Dios advertido en los libros de la ley (Lv. 26:14-46; Dt. 28:15-68). Aunque el pueblo veía como Judá cada día quedaba más débil e insignificante, su corazón era duro como la piedra, por ello le tocó experimentar el hambre, las pestes, la espada y el cautiverio.

 

Jonadab (Jehová es generoso) y su descendencia (Jer. 35)

 

Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ella estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantesDt. 6:7-7

 

Introducción. La característica espiritual de los padres sin duda influye drásticamente en su descendencia. Lo que cada padre haga o deje de hacer por su familia o a lo que los encamine marcará mucho la senda de las futuras generaciones. ¿Hemos pensado como será que nuestros descendientes van a actuar? ¿Sobre qué bases estamos edificando nuestra descendencia? Jonadab fue un padre que nos dejó muy buena enseñanza de lo que es pensar en las futuras generaciones.

 

A. ¿Quién fue Jonadab? Fue hijo de Recab, quien perteneció a un grupo étnico llamado los Ceneos, al cual también pertenecía el suegro de Moisés. No eran Israelitas, eran extranjeros, pero habitaron entre los israelitas. (1 Cr. 2:55; Jer. 35:6)

 

B. ¿En qué época vivió? Él y su familia vivieron en un periodo donde los israelitas del norte, casi en su totalidad, seguían la religión perversa creada por Jeroboam y el culto oficial a Baal establecido por Jezabel, esposa del rey Acab. Jonadab es mencionado como un personaje importante en el reinado de Jehú, rey de Israel del norte. Este rey fue usado por Dios para exterminar la descendencia del perverso rey Acab y el culto a Baal. Jonadab le dio su apoyo. (2 R. 10:15-16)

 

C. ¿Cuál fue su condición espiritual? Por el apoyo que le dio al rey Jehú en el exterminio del culto idolátrico en Israel, se considera un hombre que aún siendo extranjero, fue genuino seguidor del Dios de Israel.

 

D. ¿Cuál fue la preocupación con su descendencia? Que ellos vivieran muchos días sobre la faz de la tierra donde habitaran. (Jer. 35:7b)

 

E. ¿Cómo consideró que se conseguiría esto? La mayoría de los padres procuran trabajar duro para dejarle a su descendencia una herencia material (claro que hay muchos que para justificar y esconder su codicia dicen que lo hacen para asegurar a su familia), otros no se preocupan tanto por lo material, sino por dejarle a sus hijos una educación para que se defiendan en esta vida. Jonadab pensaba diferente, él vio que la largura de días no estaba en dejarles abundancia de riquezas materiales, ni tampoco en una alta formación académica secular; él vio en la codicia y en los placeres mundanos el enemigo que destruiría su familia, y seguramente por ello, con muchísimos argumentos, estableció unas normas radicales para que sus descendientes las cumplieran, si querían vivir.

1. No beber vino ni plantar viña. Es obvio que esta prohibición tenía el propósito de mantener alejada a su familia de los placeres mundanos. Quizá muchos buenos creyentes estarían de acuerdo que no era malo tener un cultivito de uvas y tomarse uno o dos vinitos, pero Jonadab no pensaba así. Seguramente tomó como base para ello la historia de Noé, quien después del diluvio cultivó uvas y terminó embriagándose y luego desnudándose. Seguramente usó también como ilustración el triste final de Lot, cuando fue embriagado por sus hijas y terminó teniendo con ellas relaciones incestuosas. Él sabía el efecto del vino, sabía que la embriaguez se iniciaba con el primer sorbo y había visto los resultados devastadores, había visto familias y pueblos destruidos por el consumo de vino. De cualquier forma Jonadab presentó a su familia pruebas muy sólidas y contundentes para ordenar a sus descendientes alejarse totalmente de los placeres mundanos y de todo aquello que les pudiera servir de tentación. (Gn. 9:18-21; 19:31-38; Pr. 23:29-35)

2. No edificar casa ni sembrar. Tener una casa y cultivar para sustentar la familia es ideal, pero no lo era en su época para Jonadab. Él vio que las personas que habían pasado de una vida nómada a una vida sedentaria, para tener más comodidad, si bien habían alcanzado su objetivo, tenían ahora muchos problemas. Jonadab pensaba que la vida no depende de la posesión de muchas cosas, creía que el amor a las riquezas es la raíz de todos los problemas. Él quería que su descendencia llevara una vida más simple, que no entrara en el camino de la codicia, así podría evitar ser destruida. Al evaluar cuál sería la opción más acertada vio la vida nómada como la que generaba mayor seguridad para ello. Lo que debemos aprender de este pasaje es el interés profundo que Jonadab tenía por que su familia no fuera codiciosa y se evidencia el arduo trabajo realizado para lograrlo. (Lc. 12:13-21; 1 Ti. 6:8-10)

 

F. ¿Qué resultados obtuvo?

1. Los recabitas subsistían con tales principios en la época de Jeremías. Habían pasado no menos de 200 años, cuando Jeremías por orden de Dios, les ofreció vino, ellos, aunque sabían que el profeta era un siervo de Dios, se reusaron por completo a beberlo y dieron las razones. (Jer. 35:5-11)

2. Son alabados por Dios por honrar a su padre. Dios los toma como ejemplo de la forma como un hijo debe honrar a su padre, algo que Israel no hacía con Dios. (Jer. 35:12-17)

3. Dios les promete que no faltaría un varón que esté en la presencia del Señor todos los días. Dios promete entonces la preservación de su posteridad para que algunos de los recabitas tuvieran el privilegio de servirle al Creador. Un recabita llamado Malquías, personaje importante en la época de Nehemías ayudo en la reconstrucción de los muros de Jerusalén (Jer. 35:18-19; Neh. 3:14)

 

G. Para meditar. Jonadab dejó un tesoro precioso para que su familia viviera muchos días y Dios lo bendijo en su propósito. Es importante que reflexionemos sobre qué clase de tesoro estamos dejando para los nuestros. ¿Estamos seguros que el legado que estamos dejando para ellos será bendecido por Dios?

 

Conclusión
Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidadDn. 12:3

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