Una historia de fe en cada libro de la Biblia

 

Introducción
Si Dios lo permite, desde hoy miraremos algunos datos elementales en cada libro de la Biblia, y seleccionaremos una historia tratando el tema de la fe que contiene, recordando siempre que fe es tener la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve y que es obligatoriamente necesaria para agradar a Dios, que ella no está de manera natural en el hombre y que el medio por el cual recibimos este precioso don es solamente por medio de la Palabra de Dios. He. 11:1,6, Ef. 2:8-9; Ro. 10:17.

Génesis

Nombre y autor
El nombre del libro viene de la traducción al griego del A.T. llamada Septuaginta (LXX) significa "orígenes". La versión en Hebreo da el nombre de acuerdo con las primeras palabras "En el principio". Se le atribuye la autoría a Moisés, el cual lo escribiría en el desierto.


Tema y objetivo
El libro narra la historia desde cuando solo existía Dios hasta el establecimiento de Israel en Egipto. Con este libro Dios quería mostrarle a Israel la verdadera historia: que su caminar hacia Canaán no era casualidad, sino el resultado de una promesa hecha a Abraham, Isaac y Jacob. También les daba a conocer el privilegio de ser la familia de la cual vendría el Mesías.

 


Caín (obrero, artesano, adquisición) y Abel (soplo o vapor)

"Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de su ofrenda; y muerto, aún habla por ella." He. 11:4.

1. Los dos eran hijos de Adán y Eva, por tal razón herederos de su muerte. Ro. 5:12.

2. Los dos conocían toda la historia de la creación, la caída de sus padres y las repercusiones de esa caída. Gn. 1-3.

3. Los dos conocían la promesa de un libertador que vencería al enemigo. Gn. 3:15; He. 2:14.

4. Los dos, por información de sus padres, sabían que la comunión con Dios se haría realidad si un substituto perfecto moría por la persona. Gn. 3:21; Jn. 1:29.

5. Los dos ofrendaron a Dios, lo que indica que creían en Su existencia y veían la necesidad de relacionarse con Dios.

6. Los dos sabían que los animales puros que morían no eran el verdadero substituto sino un tipo del Substituto.

7. Debido a que Dios sólo miró con agrado la ofrenda de Abel, indica que tanto la ofrenda, como lo que creía de ella, era exactamente lo que Dios había ordenado. Abel poseía la fe verdadera, la que viene como don de Dios por medio de Su Palabra. Ro. 1:17.

8. Dios rechazó la ofrenda de Caín porque no era lo que había ordenado, y cuando se da a Él lo que no ordena, indica una motivación equivocada, y por tal razón ausencia de fe. Caín había escuchado la Palabra de Dios, pero no confiaba en la provisión de Dios para relacionarse con Él. He. 11:6; Ro. 10:3-4.

9. La reacción de Caín (enojo, homicidio y endurecimiento de corazón) ante la respuesta de Dios para las dos ofrendas, muestra su muerte espiritual y de quién era siervo. 1 Jn. 3:12.

10. Aunque Abel murió primero, su muerte no fue una pérdida, fue la entrada al reposo eterno de Dios. Hb. 12:22-23.

11. Aunque Caín duró muchos años en esta tierra e hizo muchas cosas, su muerte le abrió las puertas al sufrimiento eterno. Jd. 11-16.

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