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Efesios 4
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Fundamentos, por favor,
Colocando y consolidando fundamentos para la vida cristiana

Pastor Eugenio Line, 31 de mayo de 2015 

 

Es con el fin de entender la voluntad de Dios para uno, vivir con perseverancia y firmeza la verdad de la salvación en Cristo Jesús por su evangelio, vivir buscando siempre su reino para su gloria, la gloria del Dios trino en el mundo que Él hizo sostiene, y gobierna. Tenga y válgase de los cinco elementos siguientes:

1. Guías para entender inicialmente la fe cristiana en su esencia completa como sistema de pensamiento bíblico. DOCTRINA, PUES.

• El Catecismo de Westminster, versión bautista. Léalo vez tras vez o aprenda de memoria las respuestas a las preguntas. Estudie las referencias bíblicas que cada respuesta ofrece. Entienda la relación de cada pregunta con las demás, captando así cual es el sistema de verdad que la Biblia enseña. Entienda que si bien el Catecismo es una guía, la Biblia es la autoridad suprema y final en todo asunto de doctrina y práctica.

• La Confesión Bautista de 1689, "Esto Creemos". Léala vez tras vez, buscando entender cada artículo. Estudie las referencias bíblicas que cada artículo ofrece. Entienda la relación de cada pregunta con las demás, captando así el sistema bíblico total de la verdad que la Biblia enseña.

• EL SUMARIO DE DOCTRINA por Luís Berkhof. Lea todo el libro de manera rápida dos veces. Luego, estudie cada lección valiéndose de las preguntas al final de cada una. Escriba las respuestas a las preguntas. Intente contestar las preguntas sin mirar la lección misma. Si no puede contestar, o si contesta de manera incompleta o equivocada, vuelva a estudiar la lección de nuevo.

• EL MANUEL DE DOCTRINA por Luís Berkhof. Haga lo mismo como hizo con EL SUMARIO. (Una nota de precaución: no compartimos la enseñanza del profesor Berkhof respecto a quienes deben ser bautizados (véase la lección sobre el bautismo). Él enseña que deben ser bautizados los creyentes y sus hijos infantes. Creemos que la Biblia enseña que sólo creyentes deben ser bautizados, y por lo tanto, los hijos de los creyentes deben llegar a ser creyentes antes de ser bautizacios. Sobre esta diferencia, solicite a un pastor bautista lecturas o explicaciones.)

2. BIBLIA, BIBLIA, BIBLIA. 66 libros. Simultáneamente con el estudio de las guías sobre la doctrina, conozca a fondo la Biblia, toda la Biblia.

• Al comienzo, haga uso de las lecciones sobre la Biblia misma que ofrecen los primeros dos niveles de Avance Bíblico.

• Lea toda la Biblia misma dos veces como exige Avance Bíblico. Al leerla la tercera vez, y cada vez de allí en adelante, busque dos cosas:

- Busque conocer y entender cada libro en su mensaje especial y en su propia estructura. Es decir, encuentre el aporte de cada uno al sistema de la verdad tal como el punto número 1 ofrece. Es decir, el conocimiento adecuado de la Biblia es necesario tanto para confirmar las guías como para corregirlas.

- Busque qué dice cada libro de la Biblia sobre los puntos básicos doctrinales que las guías señalan, captando así como un todo el sistema completo de la verdad que la Biblia enseña.

El cristiano debe alimentarse de toda la Biblia, si es posible una vez al año, una lectura rápida de unas cuatro páginas cada día. A la vez y adicionalmente, debe dedicarse a estudiar más a fondo cada libro de la Biblia, pero especialmente algunos de los libros claves como Génesis, Éxodo 1-20, Salmos, Proverbios, Isaías 40-66, Jeremías, Mateo, Juan, Romanos, Efesios, Hebreos, Santiago, 1 de Pedro, 1 de Juan. Esto no quiere decir que los otros libros no son importantes. De hecho, es necesario tener en cuenta todo lo de la Biblia para entender e interpretar cualquier de los libros individuales. Obviamente el estudio de la Biblia exige mucho tiempo con perseverancia y cuidado a través de toda la vida.

3. La dependencia del Espíritu Santo como mentor, maestro. Él enseña mediante la Biblia, pero ilumina directamente la mente del creyente para entender, apreciar, y asimilar la enseñanza de la Biblia de tal forma que resulte el creyente motivado y capacitado para andar en obediencia voluntaria. Esto es sólo para decir lo obvio, que sólo los creyentes en Cristo gozan de esta ayuda esencial del Espíritu. Así, pues, el creyente se esfuerza por permanecer en Cristo para poder vivir fundamentado en la verdad, Juan 15. Al consolidar fundamentos, uno se mantiene consciente de la necesidad de depender de Dios. Su esfuerzo por entender, no es nunca solamente una actividad intelectual o sólo una disciplina de la voluntad.

4. La práctica disciplinada y constante de lo que aprende uno mediante la enseñanza del Espíritu con la Biblia. Se ocupa en culto a Dios y en comportamiento en santidad según la ley de Dios y por el poder del Espíritu.

5. La lectura de buenos libros, siempre calificada y guiada esta lectura por criterios bíblicos. Estos libros llevarán al creyente a entender mejor la Biblia y su doctrina. Le motivarán en la santidad y la devoción. Una lista sugerida de buenos libros:

LOS ATRIBUTOS DE DIOS — A. W. Pink
CONFIANDO EN DIOS AUNQUE LA VIDA DUELA — Jerry Bridges
LA VOZ DE AUTORIDAD — George Marston
EN POS DE LA SANTIDAD — Jerry Bridges
LA VIDA CRISTIANA, UNA ORIENTACION DOCTRINAL — S. Fergueson
DOCTRINAS CLAVES — E. Palmer
EL EVANGELIO DE HOY — Walter Chantry
LA SOBERANÍA DE DIOS — A. W. Pink
EL SERMÓN DEL MONTE — M. Lloyd Jones.
LA PREDESTINACIÓN — L. Boettner
SEÑALES DE LOS APÓSTOLES — Walter Chantry (Y, otros muchos títulos más. Hay una lista disponible.)

Después de leer un libro, es de gran ayuda preparar un informe sobre el mismo. Hay un formato disponible de cómo debe ser este informe.

Los anteriores cinco elementos, cultivados y ejercitados simultánea y consistentemente por nosotros, deben controlar y orientar todo nuestra vida en el mundo, todo para la gloria de Dios según su voluntad y su verdad dadas a conocer en la Biblia.

Pero, uno podría preguntar; ¿No es mejor tener profesores y asistir a clases para poder entender Biblia, doctrina, y la vida cristiana? En mucho, sí, los profesores son invaluables, y la experiencia de estar en clases con otros alumnos y con profesores es útil, pero muy útil. Sin embargo, pese a lo mucho que recibe en la clase formal, queda el deber de uno de asimilar, digerir, y aprender, guardando en memoria el contenido de los temas estudiados. Esto implica repaso de apuntes tomados, pero a la vez, implica lectura de repaso de los libros. Por lo tanto, al fin y al cabo, el progreso depende del esfuerzo de uno, del alumno. No siempre están los profesores; no siempre hay clases a qué asistir y posibilidad de asistirlas. ¡A los libros, pues! ¡A la Biblia sobre todo! Uno mismo tiene que esforzarse. No se recueste sobre otros. Reciba de otros la ayuda que brindan, pero allí no termina el proceso de echar fundamentos para la vida y para edificar toda la vida sobre ellos. No demore. Tenga su programa y síguelo con disciplina y fidelidad todos los días de su vida. Esto no termina nunca. No siempre es cuestión de aprender algo nuevo, sino de repasar, recordar, y utilizar lo ya estudiado. ¿Por qué a estas alturas del desarrollo humano, dependemos tanto de oír de la boca de maestros lo que ya está escrito muchas veces y una de manera aun mejor que lo que un maestro puede decírnoslo? El maestro es para reforzar, insistir, exhortar, aclarar, pero no para "dictar materia". Dictar materia ocasiona dependencia que puede conduce a pobreza intelectual y motivacional.

La iglesia, el reino de Dios, la causa de Cristo, pues, precisan especialmente de varones, varones maduros y responsables, varones a la plenitud de la estatura de Cristo, que se forman y actúan por iniciativa propia (aunque en consulta y coordinación con la iglesia) en la plenitud de la verdad, verdad adquirida, verdad experimentada, y verdad proclamada.

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