Sabiduría por favor  Jay Cross/Flickr

Nos hace falta siempre, pero más ahora comenzando un año nuevo.

¡Cómo nos equivocamos una y otra vez el año pasado! Por esta razón, si 2016 ha de ser mejor, nos hace falta recordar, por ejemplo, la Palabra de Dios en Efesios 5:14-17:

Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo. Mirad, pues, que andéis con diligencia; no como necios, sino como sabios, redimiendo el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

Por ser creyentes en Cristo, ahora somos luz en el Señor (5:8). Antes, en otro tiempo, éramos tinieblas. Ahora con la luz que es el Señor mismo, andamos como “hijos de luz”. Vemos las cosas de otra manera; tomamos decisiones partiendo de otra guía. El fruto de esta luz (el Espíritu de Jesucristo) es en toda bondad, justicia, y verdad (5:9).

Grande es nuestra tendencia de equivocarnos y a pecar contra Dios. Por eso nos hacen falta los golpecitos a la memoria para estar pendientes. Si no, tropezamos. Somos débiles, y las prevenciones frecuentes repetidas de las Escrituras son necesarias. Dios por esto ha regado los mismos consejos una y otra vez a través de la Biblia.
Vemos esto en Efesios 4:17-5:20. Pablo no demora mucho para explicar cada consejo, sino que los pone en la hoja uno tras otro, como si fuera una lista de mercado. Haga usted la lista. Fíjese cómo, por ejemplo, habla 4 veces de la justicia, 5 veces de la pureza sexual, y 3 veces de la voluntad de Dios. Leer con frecuencia apartes de la Biblia como éste sirve para despertarnos a los múltiples detalles de un comportamiento que agrada a Dios y que no hace útiles.

Claro, bien sabemos que es sólo en unión con Cristo y por su Espíritu que podemos vivir como Dios manda. Sólo por la fe en Cristo, el que murió por nuestros pecados, tenemos el favor de Dios que nos sostiene en lo bueno.
¡Mucho repaso de la Biblia, pues! Proverbios es otro ejemplo. Las dos tablas de la ley traen sólo 10 mandamientos. En ellos está resumida toda la voluntad de Dios. Pero, Proverbios presenta la ley detallada. Igual como vimos en Efesios, Proverbios repite, repite, y repite las mismas advertencias, y las encontramos regadas como si fuera una pizza, pedazos de salchichas, con champiñones, pedazos de pimentón, etc. Por lo regular, no hay largas explicaciones de cada ingrediente. Lo que hay es la mención frecuente de uno y otro. ¿No es así la vida diaria? ¿No tenemos que estar bien despiertos ante la posibilidad de varias tentaciones a la vez, y repetidas en distintas combinaciones y en distintas circunstancias? Sí, tenemos que estar preparados, prevenidos para todo. Proverbios es precisamente para esto. Léalo con frecuencia, repetidamente. ¿Un capítulo cada día, así 12 veces al año, esto para no equivocarnos, para andar en lo bueno y agradable? ¡Estos consejos son para vida!

Recordemos que la sabiduría está en la persona de Jesucristo, Colosenses 2:1-3 y Proverbios 8:22-36. Toda la Biblia habla de Jesucristo. Por Él somos salvos, salvos de lo malo para deleitarnos en lo bueno.
Al leer Proverbios, es muy diciente que en los primeros 9 capítulos, Salomón trata un peligro de manera repetida y detallada. Advierte sobre el pecado de las relaciones sexuales fuera del matrimonio. Véase los capítulos 2, 5, 6, 7, y 9. Por algo será. ¡Joven, por algo será! No sea insensato; no sea bobo. ¡Buenas Nuevas! Dios no sólo advierte, sino que también libra de la tentación, libra del mal, 1 Corintios 10:13. Él es la sabiduría eficaz.


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