BoletinNov2012 Mark Hunter/Flickr

Oportunidades para servir al Señor. Una de ellas es la Escuela Dominical de nuestra iglesia.

Primero, con ella complementamos el esfuerzo de los padres por formar a sus hijos en la fe del evangelio. Se hace en el contexto de la iglesia, y permite que los niños tengan un contacto personalizado con alguno de la iglesia, quien no sólo les anima y les enseña en la Biblia, sino que también es amigo(a) especial dentro de la comunidad. Y, claro, el niño llega a tener sus amistades con otros niños de la misma edad y clase.

Además, la clase de la Escuela Dominical ofrece para los niños y jóvenes repasos de toda la Biblia, toda la doctrina bíblica, y la vida nueva en Cristo. Reciben esta enseñanza orientada a su propia edad.

Además, el maestro(a) tiene la puerta abierta para apoyar a los padres de los de su clase. Es un aliciente de atracción para que los niños quieran asistir, estar con sus padres en la iglesia y estar con ellos en los cultos, aprendiendo a rendir culto a Dios y a conocer a Cristo y las Escrituras por medio de la predicación.

Además, el maestro(a) mira su clase como un evento al cual invitar niños o jóvenes de hogares que no son de la iglesia. ¿Qué tal si los maestros (como programa de la iglesia) visitaran todos los hogares del vecindario con propaganda anunciando clases para los niños vecinos, e incluyendo algo del mensaje del evangelio? Es decir, la Escuela Dominical puede y debe ser un ministerio de evangelización para tener contacto con los vecinos.

Hay otra cosa muy importante es que la Escuela Dominical provee una oportunidad para las personas de la iglesia para descubrir, probar, y perfeccionar dones para enseñar. En las clases aprenden a comunicar la verdad de Dios. Y, claro, esto les pone bajo la disciplina de estudiar para preparar las clases. No todos son llamados a ser pastores, pero en un sentido muy real, los maestros de los niños ejercen un pastoreo muy importante y valioso. He aquí una manera cómo las damas pueden aportar apoyo pastoral especial para los niños y sus padres.

Además, por la Escuela Dominical el pastor o pastores reciben una colaboración muy valiosa en cuanto al cuidado de los miembros, pues los maestros de la Dominical tienen contacto constante con los hijos de los miembros, y ayudan al pastor para estar al tanto de oportunidades y necesidades de ellos. Ayudan a aconsejar y consolar, cosa que la Biblia presenta como deber de todos los miembros los unos para con los otros, y no como deber sólo de los pastores.

Aprovechamos para agradecer a los maestros de ahora y a través de los años quienes, sí, se han desempeñado con mucho amor y esfuerzo por enseñar a los niños, nuestros hijos y nietos.

Gracias a Dios por la Escuela para Profesores de la Biblia en el hogar, que por iniciativa y esfuerzo del hermano Carlos Rocha, ofrece cada mes enseñanza y capacitación para los que son o que quieren ser maestros. Gracias por los que colaboran, y por los que administra la Escuela Dominical, organizando los programas y materiales.

A veces a través de los años escuchamos de algunos la queja que la iglesia no ofrece oportunidades para los miembros para servir. Es cierto que no todos son llamados para predicar oficialmente desde el púlpito, pero el tema de este escrito es que, sí, existen esta y otras oportunidades para todos los que bondadosamente anhelan servir, claro, cumpliendo los requisitos para ejercer tan importantes ministerios.


 

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