BoletinSep2014 Luke Detwiler/Flickr

Es un tema que precisa de repetición, porque el que persevere hasta el fin será salvo, pero,

Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino, Isaías 53:6. Para hacernos recordar este peligro, la Biblia contiene muchas advertencias. Dios nos ha dado por ejemplo la carta a los Hebreos, en la cual leemos: Tengan cuidado, hermanos, no sea que en alguno de ustedes haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo. (3:12).

No vaya a pensar que usted es inmune a este mal. ¿Lleva años en el evangelio? ¡Mucho cuidado! Eso mismo le puede engañar y llevarle al descuido. ¿Hace poco que comenzó a creer en Cristo? Fácilmente está pensando que con algo tan maravilloso como el evangelio, es imposible que se aparte. ¡Cuidado! ¿Qué de Salomón? Una lectura de 1 de Reyes los capítulos del 1 al 11 narra que Salomón comenzó muy bien su reinado. Se sentó en el trono por promesa de Dios y con apoyo de los grandes de la nación. Entró con humildad; pidió, no riquezas y prestigio, sino sabiduría divina para gobernar bien al pueblo de Dios. Había visto desde su nacimiento la piedad y las grandezas de David su padre bajo la bendición de Dios. Había visto a la vez el desastre que trajo para la familia y la nación el pecado de David. Sin embargo, sucedió que cuando Salomón era ya viejo...se desvió su corazón tras otros dioses, y su corazón no estuvo dedicado por entero al Señor su Dios, como había estado el corazón de David su padre. Porque Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom, ídolo abominable de los amonitas. Salomón hizo lo malo a los ojos del Señor, y no siguió plenamente al Señor, como le había seguido su padre David... Y el Señor se enojó con Salomón porque su corazón se había apartado del Señor... Le había ordenado en cuanto a esto que no siguiera a otros dioses, pero él no guardó lo que el Señor le había ordenado. (1 Reyes 11:4-10)

Como iglesia, también, que estemos todos cuidándonos. ¿Se acuerda del relato de Apocalipsis capítulos dos y tres? Cinco de las siete iglesias de Asia en los días del apóstol Juan, viviendo éste aún, cayeron en errores e inmoralidades. ¿Tan pronto después de su comienzo? Sí, así fue. Nosotros, ¿qué? Llevamos escasamente treinta años como iglesia, iglesia que profesa la fe Reformada. En esto fuimos una de las primeras en Bogotá para predicar consistentemente las doctrinas de la gracia de Dios en Cristo. Nos ufanamos de tener sana doctrina. ¿Cómo vamos? ¿Somos defensores inteligentes de ella? ¿Guardamos nuestros corazones en fidelidad a Dios? ¿Somos celosos en guardar nuestros pasos? ¿Nos arrepentimos de nuestro pecado? ¿Andamos en amor y buenas obras? ¿Anunciamos el evangelio a otros con humildad y perseverancia? ¿Escuchamos cuidadosa y abundantemente la voz de Dios en las Escrituras? O, ¿ya nuestro corazón está lejos de Dios? ¿Estamos escasamente manteniendo una rutina seca y apagada?

Casi todas la cartas (no sólo Hebreos) en el Nuevo Testamento fueron escritas por lo menos en parte para advertirnos a no apartarnos de Cristo. Sólo al permanecer en Él, llevamos fruto y somos útiles. Gálatas: ¡Oh, gálatas insensatos!...Esto solo quiero saber de ustedes: ¿Recibieron el Espíritu por las obras de la ley, o por oír con fe? Efesios: Miren, pues, con diligencia cómo andan, no como necios, sino como sabios.
Colosenses: ...Si en verdad permanecen fundados y firmes en la fe, y sin moverse de la esperanza del evangelio... 1 a Corintios: Pues, habiendo entre ustedes celos, contiendas, y disensiones, ¿no son carnales y andan como hombres?

Volvemos a pensar en la nación de Israel. El tiempo de los reyes vio a las diez tribus del norte apartarse totalmente en pos del pecado de Jeroboam con el cual hizo pecar a Israel, provocando a Jehová...con sus ídolos (1 Reyes 16:26). En este pecado siguieron todos los reyes del norte hasta el cautiverio en Asiria. En el sur, la nación de Judá, las dos tribus, sí, había algunos reyes buenos. Pero, era una historia de muchos altibajos. Lea toda la historia de los reyes en una sola lectura, los capítulos del 12 en delante de 1 de Reyes y todo lo de 2 de Reyes. ¡Cómo cambiaban las cosas de una generación a otra, o a veces en el mismo tiempo de un solo rey. Después del rey bueno, Josafat, reino en su lugar Joram, su hijo, muy malo, 2 de Reyes 8:16-19. Más adelante, el rey Joás comenzó muy bien y terminó muy mal (capítulo 12). Después del rey Ezequías, rey de gran piedad y de muchas reformas, su hijo, Manasés, durante 55 años, desbarató todo el bien que su padre había hecho (capítulo 21). Después el rey Josías, hijo de Manasés, llevó a nación otra vez a buscar al Señor, pero, su hijo, Joacim, hizo lo malo ante los ojos de Jehová, 23:37. Así fue también con su nieto, (24:8,9). ¡Cómo de rápido cambian las cosas! ¡No debemos descuidarnos!

Tengamos en cuenta Romanos 7:14-25, que nos informa que el pecado sigue presente aun en los creyentes. Pero, Romanos 6, todo el capítulo celebra buenas nuevas: en unión con Cristo, por la fe en Él, hay permanencia en el gozo de la esperanza en Cristo, nuestro Redentor.


 

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