Fifty shades of Grey gurmit singh/Flickr

La "literatura" basura está llenando los aparadores y tristemente se ha convertido en lo más vendido.

La buena literatura y el buen cine secular es poco, pero sí existe: es inteligente, divertido y emocionante. Las mujeres, cristianas o no, debemos saber qué basura nos están vendiendo como –Best Sellers– o –super-producciones–. El criterio de la mujer a la hora de tomar un libro entre sus manos o ver una película, debe estar más allá de la moda y de lo –excitante–. Debe pasar por el filtro de la Palabra de Dios. Un libro no es un buen libro ni un material edificante, tan solo por ser el más vendido, ni una película es buena, porque los medios la promuevan. El siguiente es un llamado al buen juicio.

"Cincuenta Sombras de Grey" es una novela erótica escrita por una autora británica desconocida hasta ahora, basada en los personajes de Stephanie Meyer para la serie Crepúsculo. Este libro ha electrificado a las mujeres en muchos países. Las lectoras han pasado la voz como la pólvora por Facebook, en los pasillos de las universidades, en la oficina y en clases de spinning. Seis semanas después de la publicación, los tres libros de la serie, "Cincuenta sombras de Grey", "Cincuenta Sombras más oscuras", "Cincuenta sombras liberadas", ocuparon los tres primeros lugares en EE.UU. Hoy en día son los libros más vendidos de la lista. Las ventas han superado los 10 millones. La serie es tan popular que el mes pasado, su autora E. L. James fue catalogada como una de "100 Personas Más Influyentes del Mundo" según la revista TIMES.

 

El Salón Rojo del Dolor

Los libros en cuestión son eróticos que describen explícitamente la esclavitud sexual, la disciplina, sadismo y masoquismo (BDSM) Siglas en inglés para Bondage (sometimiento por inmovilización con cuerdas, esposas, cadenas etc); Disciplina (o flagelación en un término más preciso en español), Dominación, Sumisión, Sadismo y Masoquismo. La historia sigue a una aventura que se desarrolla entre una recién graduada de la universidad, una chica virgen llamada Anastasia Steele, y un empresario guapo joven multimillonario, Christian Grey, cuya infancia queda marcada por el abuso de un individuo quien le deja profundamente dañado.

Él la invita a compartir sus inclinaciones sexuales secretas. Steele es requerida por Grey a firmar un contrato que le permite un control total sobre ella. Debido a su fascinación y al sentimiento de amor que empieza a nacer ingenuamente hacia él, ella accede a una relación sexual perversa que incluye ser abofeteada, esposada y azotada con una fusta de cuero en su "Salón Rojo del dolor". ¿Suena sugerente, interesante y emocionante el amor de una joven e inocente muchacha por un hombre guapo y muy elegante? Seguramente, y es este anzuelo el que tiene atrapadas a millones de mujeres al rededor del mundo con este texto pseudo-literario.

 

Perversión es Perversión

Sin lugar a dudas, la serie retrata BDSM en el contexto de una atractiva, apasionada, tierna relación romántica que culmina con los personajes enamorados, y la joven que apacigua el alma atribulada del multimillonario. Pero no me importa cómo la autora endulza la historia. El apasionante relato disfrazado de romance no compensa el amargo veneno. Perversión sigue siendo perversión.

Yo no tengo que leer el libro para saber cuán malo es para las mujeres. Tampoco tengo que leerlo para decirte que creo que no sería prudente que lo leas.

 

7 razones para no leer 50 Sombras

1. Viola el diseño de Dios para el sexo

Dios creó el sexo para ser exclusivo para el matrimonio. En 50 Sombras la relación se basa en un contrato de sexo, no es un pacto matrimonial. El Señor dice que el sexo fuera del matrimonio es pecado. Se aflige a Cristo cuando nos deleitamos en algo que Él aborrece.

2. Viola el concepto bíblico de la autoridad

La relación entre un hombre y una mujer busca reflejar la relación de Cristo con su Esposa, la iglesia. BDSM dice una mentira acerca de la naturaleza de esa relación. Cristo enseñó y modeló esa autoridad con el propósito de un servicio amoroso. No es un viaje de poder egoísta. Cristo no está en el dominio, el control, el abuso y la humillación hacia su iglesia. Así que, en mi opinión, hay algo seriamente mal cuando tenemos un concepto positivo de la dominación interpersonal y humillación sexual, que lleva a ver BDSM como algo deseable, romántico y hasta saludable.

3. Viola el concepto bíblico de la sumisión

La sumisión de una esposa es, ante todo, a Cristo. La directiva bíblica para presentar no es convertir a las mujeres en muertas cerebrales, pasivas y anuladas, de voluntad débil, muñecas que consienten los caprichos de los hombres dominantes, controladores y abusivos, los cuales para satisfacer sus retorcidos deseos usan como un objeto a sus mujeres. Nada podría estar más lejos de la verdad. El Señor no quiere que sus hijas estén marchitas, que sean manipulables. Las mujeres debiluchas que dan la bienvenida y disfrutan de abusos pervertidos como los que plantea BDSM, se burlan de la belleza e ignoran la protección tierna que hay en la verdadera sumisión bíblica.

4. Alienta al pecado de sensualidad

El género erótico es un género que tiene como objetivo despertar el deseo sexual desordenado y por fuera del diseño hermoso y apasionantemente amoroso que Dios le dio.
El género erótico invita a la lujuria; la lujuria es un pecado que distorsiona lo hermoso del sexo y contamina la mente; la Biblia hace referencia a ella en numerosas listas del Nuevo Testamento cuando se habla de los vicios (Gál. 5:19, Ro. 13:13, Mr. 7:21-23, 1 P. 4:3, 2 Co. 12:21).

El deseo sexual desordenado es algo que:

Se caracteriza por la lujuria
Expresa lascivia o lujuria
Tiende a excitar la lujuria
Es egoísta y busca la satisfacción individual

La Escritura nos dice que debemos huir de todas esas cosas.

5. Promueve la perversión sexual

La –curiosidad– ha llevado a la caída de multitudes, los cuales han quedado atrapados en la vorágine destructiva, bajo el pecado sexual. 50 Sombras de Grey pica la curiosidad. Se cuelga de conductas que están prohibidas por Dios y que al ser desconocidas por muchas mujeres les resultan excitantes. Tal vez usted sólo tiene curiosidad, o tal vez racionaliza que podría aumentar su libido y vida sexual marital. Y podría hacerlo. Temporalmente. Pero el problema con el erotismo, al igual que con la pornografía, es que usted va a terminar atrapada en el ansia de que con el tiempo necesitará cada vez libros más explícitos, más imágenes perversas. El erotismo y el porno llevan a un mayor y más oscuro ciclo descendente, en donde se pierde el amor verdadero, confundido con la satisfacción egoísta de un deseo encendido por la literatura porno/erótica cuyo objetivo fundamental son las mujeres, quienes terminan frustradas al no satisfacer fantasías consumadas en un libro con la persona real a la cual Dios puso a su lado para darle el verdadero amor y cuidado tierno del cual la mujer, vaso más frágil a los ojos de Dios no solo es digna, sino tambié recipiente delicado del amor de su esposo.. Libros y películas como esta, terminan robando a la gente la alegría y la satisfacción de lo bello y puro, no un sexo retorcido al que una –corriente– te lleva al igual que algunos cónyuges. Esto acaba con una vida sexual saludable.

6. Se idealizan las relaciones patológicas

El protagonista masculino es un alma torturada e incomprendida con una propensión a la perversión sexual. En un momento es abusivo, y al siguiente es tierno y romántico. La niña siente que ella es la única que puede llegar a él y ayudarle. Esto realmente suena como una grave disfunción de codependencia, una relación abusiva para mí.

La Dr. Pinksy, una experta en relaciones, dijo: "El ideal que las mujeres buscan en este tipo de relaciones, parece ser algo muy profundo en cuanto al romance y amor de "fantasía" ideal, pero en realidad, desear o buscar algo así muestra una situación enferma desde el punto de vista de las emociones. Este tipo de literatura puede llevar a las mujeres a deformar sus sentimientos y aceptar de manera casi suicida una relación destructiva disfrazada de romántica. Me preocupa la lectura de eso en niñas entre 15-19 años de edad y la formulación de la idea de que esto es algo parecido a una relación razonable y bella".

7. No lo vas a sacar de tu cabeza

La Biblia nos dice que debemos pensar en las cosas que son puras, verdaderas, dignas de alabanza excelentes, encantadoras, nobles, admirables (Filipenses 4:8) Hay verdad en el viejo proverbio que dice: "como el hombre piensa así es él", y el adagio de hoy en día, "no importa qué tan buena sea una máquina, un sistema o un modelo... si lo alimentas con basura, te entregará basura." Tus pensamientos tienen poder de transformación - para bien o para mal. Llenar tu cabeza con pensamientos de pecado, la sensualidad, la disfunción y BDSM te llevará lejos de las cosas de Dios. La oscuridad tiene un increíble poder de adherencia. Una vez expuesta a esta, puede ser extremadamente difícil conseguir que las imágenes y los pensamientos salgan de tu cabeza.

Como Dannah Gresh dice: "Dios me ha dado más de cincuenta tonos de verdad en su Palabra y cuando sólo uno de ellos está en conflicto con mis opciones de entretenimiento, opto por no tomar esa opción. Para que quede claro: Yo conduzco este vehículo que es mi vida, por esto nunca abriré las páginas de cincuenta Sombras de Grey. Amo mi matrimonio, a Dios, y a mí misma demasiado como para hacerlo". (1) Así que mujeres, tener un poco de respeto para el Señor, y para ustedes mismas es lo sabio. Ejercer un poco de discernimiento, y no leer este libro es libertad. En mi opinión, la opción de leer o no leer Cincuenta Sombras de Grey, la cual bien podría traducirse "50 tonos de gris", es cuestión de blanco o negro.

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Este texto es la traducción del artículo "A Black and White Choice NOT to read Fifty Shades of Grey", de la doctora Mary Kassian, disponible en Internet. La traductora, Magda Rocha, si bien se mantiene apegada al texto, se permite dar aportes cuando estos mejoran la claridad del texto en español. Feb/2015

Mary Kassian es una autora y oradora cristiana, profesora de estudios sobre la mujer en el Seminario Bautista del Sur. Es graduada de la Facultad de Medicina de la Rehabilitación de la Universidad de Alberta, Canadá. Es doctora en Teología Sistemática e imparte seminarios para mujeres por toda América del Norte.

(1) Dannah Gresh es una conferencista cristiana, y hace parte del equipo Pure Freedom, ministerio dirigido a las mujeres que busca ayudar a madres e hijas.

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