Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperan y os persiguen, y digan toda clase de mal contra vosotros mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. Mateo 5:11-12

Introducción:
Las bienaventuranzas de ser perseguidos por hacer lo que es justo y ésta bienaventuranza en particular son similares. La bienaventuranza del presente estudio está ligada a la identificación del cristiano con Cristo; en este sentido Dios hace la diferencia, porque muchas veces somos perseguidos por obrar con justicia en la vida diaria, sin que necesariamente nos identifiquemos como cristianos.

Así también muchas veces sin haber cometido alguna falta, pero por el simple hecho de decir: "somos cristianos", las personas cambian el trato con nosotros. Pero, la persecución por la cual se nos llama bienaventurados, ¿es sólo porque digo que Jesús es mi Señor?

1. No son bienaventurados aquellos que sufren persecución al identificarse con Cristo, pero que en su vida diaria no muestran frutos. El Señor dice: "¿por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?" Lc. 6:46. Que una persona sea injusta es grave, pero que una persona sea injusta identificándose como cristiano es algo muchísimo más grave. David fue terriblemente perseguido por identificarse con el Señor y durante todo ese tiempo el Señor se gozaba de la lealtad de su siervo y le daba todas las victorias sobre sus enemigos, era bienaventurado, pero un día dejándose dominar por la carne cometió adulterio, sin embargo él se siguió mostrando como fiel seguidor de Dios delante de los hombres, hasta que le sobrevinieron muchas dificultades. El testimonio de las Escrituras no lo muestran como bienaventurado por ello, lo muestra como alguien que padecería por haber hecho blasfemar el nombre del Señor por los enemigos de Dios. Leer 2 S. 12:14.

2. No son bienaventurados aquellos que sufren persecución por causa de creer en un Cristo diferente al de la Biblia. El Señor advirtió a sus discípulos que se levantarían falsos cristos en Mt. 24:24, y muchos de sus seguidores han sido perseguidos: por ejemplo, muchos "testigos de Jehová" (los cuales creen en un cristo creado), muchos "pentecostales" (los cuales no creen en la Trinidad, y otros que son trinitarios creen en un cristo que le da prioridad a lo terrenal), muchos católicos (creen en un cristo que acepta muchos mediadores, que acepta el culto a las imágenes, que necesita de la ayuda del pecador para que éste se salve, que dice tener un purgatorio para que el seguidor de él se acabe de purificar, etc.) muchos mormones (que creen en un cristo que estuvo en América en cuerpo y alma y que dejó un libro con o más autoridad que la Biblia), y otros que se identifican como cristianos han sido perseguidos, pero sabemos que todos estos grupos están creyendo y presentando a un Cristo diferente al de la Biblia, están es siguiendo al que se disfraza como ángel de luz, al mismo Satanás disfrazado de Cristo.

3. No son bienaventurados aquellos que llamándose cristianos sufren persecución y luego para evitarla no testifican de Cristo delante de los hombres, por cobardía. Muchas personas que asisten a las iglesias son perseguidas por otros que saben esto, pero cuando se les pregunta sobre lo que creen, éstos o se quedan callados, o sacan excusas y vuelven a las cosas viejas procurando agradar a sus perseguidores. En algunos casos dicen: "el pastor de la iglesia me dijo que esto era así o asá", no asumen con certeza la pasión por Cristo, les da miedo decir: "Cristo dice en su Biblia que se debe hacer esto, o no se debe hacer". Cuando las personas son perseguidas por identificarse como cristianos, pero luego de esto no quieren hacerlo para evitar dolores, estos son los que representan la semilla sembrada entre pedregales, cuando viene el sol (persecución) echan para atrás (Mt. 13:20-21) Estos son de los que Cristo negará delante del Padre, de los que dirá "no les conozco, apartados de mi malditos", estos son los cobardes que estarán en el lago de fuego. ¿De qué les sirve a estos evitar persecuciones, de ganar la amistad del mundo si al final los espera el tormento eterno? Leer Mt. 10:33; Ap. 21:8; Mt. 16: 25-26.

4. Los bienaventurados son aquellos que por conocer, seguir y servir al verdadero Cristo sufren persecución. El texto menciona profetas que hablaron en el nombre de Dios en el antiguo testamento y fueron perseguidos por ello. Es importante resaltar al valiente profeta Micaías, el cual servió al Señor en la época de mayor iniquidad en Israel, él era detestado por el rey y por todos sus líderes religiosos, aun así no flaquea, se le ve con firmeza rechazando la propuesta de agradar al rey, diciendo: "Vive Jehová, que lo que Jehová me hablare, eso diré" Por ello fue puesto preso y tratado con el pan de la angustia y el agua de la aflicción. Este como muchos otros fueron bienaventurados, su galardón es grande en los cielos. En el nuevo testamento vemos muchos casos de persecuciones por causa de Cristo. Poco después del Pentecostés por el testimonio de los apóstoles de la resurrección de Jesús, éstos fueron perseguidos para tratar de silenciarlos, pero ellos decían: "juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído" "Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres", esto les costó inicialmente ser azotados, pero más adelante ser muertos por causa del testimonio del Señor. Leer Hch. 4:19-20; 5:29-42.

Conclusión:
No toda persecución que sufren las personas es por causa de Cristo. Por ello, cada uno debe evaluar la razón de su persecución. Si en realidad es por causa de Cristo, bendito eres, no te avergüences, es un privilegio. Pero si es por tu pecado, arrepiéntete para encontrar en el Señor no solo perdón, también la transformación de tu vida, para que las próximas persecuciones sean en verdad por Cristo, y no por dejarte dominar de tu corazón.


Volver