La apatía (mensajes de confrontación)

Introducción
Es cierto que por el hecho de que una persona muestre externamente vitalidad en lo que hace, sea en el área secular o en el área espiritual, no por ello podemos afirmar que la persona esté en el camino cierto, pero el no hacer las cosas con vitalidad da mayor demostración de que la persona está muerta en vida. ¿Será que el Señor descendió del cielo para ofrendar su vida en favor de los suyos, para que estos sigan siendo como témpanos de hielo? ¿No es que las Escrituras afirman que Dios les quitó, en el nuevo nacimiento, el espíritu muerto, les dio un nuevo corazón, un nuevo espíritu y les colocó el Espíritu Santo dentro de ellos para que obedezcan o le sirvan al Señor?¿Por qué tanta apatía dentro de muchos que se identifican como miembros de reino de Dios? El estudio de este pecado nos ayuda a mirar nuestro estado delante de nuestro Señor.


I. Concepto de apatía

(1) Impasibilidad del ánimo o indiferencia. (2) Dejadez. (3) Indolencia.

 

A. Impasibilidad de ánimo o indiferencia. La asistencia a los cultos, la lectura de la Biblia, la oración y la alabanza al Señor no le llama la atención al apático, no tienen valor para él, puede pasar por el lado y es como si no las viera. La presencia del indiferente en medio de los hijos de Dios produce la tentación al desánimo y al enojo.

1. Asistencia a los cultos

a. Leer Sal. 84:10; 122:1 ¿Cuáles características presentan los que aman al Señor? R:__________________________________________________

b. Leer He. 10:25 Aunque el indiferente esté en los cultos, ¿cuál es su deseo respecto a la asistencia a los cultos? R:__________________________________________________

c. Con honestidad, ¿a cuál de los dos grupos perteneces? R:_________________________

2. Lectura de la Biblia

a. leer. Hch. 17:11; Jn. 14:23; Sal. 119:45-48. ¿Cuáles características presentan los que aman a Dios? R:_________________________________________________________

b. Leer Jn. 14:24; Sal. 50:16-18 Aunque el indiferente cargue la Biblia, aprenda algunos versículos, ¿cómo se evidencia que la palabra de Dios no significa nada para él? R:_______________________________________________________

c. Observando el tiempo que dedicas para meditar la palabra de Dios, el placer que sientes por ella y la manera como diariamente la vives, ¿cuál sería el grupo al cual perteneces? R:___________________________________

3. La oración

a. Leer Sal. 32:6; 55:17; Mt. 26:41; 1 Ts. 5:17; He. 4:14-16 ¿Qué hace el que ama a Dios? R: __________________

b. Leer Mt. 6:5; Jn. 3:20 El indiferente no ora, pero, ¿cuándo ora para que lo hace? ¿Por qué no ora de la manera correcta? R:_________________________________________________

c. ¿Tienes la tendencia de estar hablando con Dios? ¿Solo lo haces por un ritual? R:__________________

4. Alabanza a Dios

a. Leer Sal. 33:1-5; 47:7; 71:23; 147:1; Col. 3:16-17. ¿Qué hace el que ama a Dios? R:____________________________________________________________

b. Leer Is. 5:11-12; Mt. 15:7-9. ¿Qué clase de música es la que le gusta al indiferente en las cosas de Dios? Y si se le escucha alabando al Señor, ¿cómo se demuestra su hipocresía? R:______________________________________________________

c. ¿Te gusta realmente cantarle a Dios? ¿Lo haces con gozo, con esmero, sin desviar tu corazón de lo que estás cantando? ¿Qué lugar ocupa las canciones del mundo en tu corazón? R:______________________________________________________

Concluyendo esta primera parte. Por la forma como tú vives, si alguien te acusara de indiferente, ¿Dios podría salir en tu defensa y afirmar lo contrario?

R:_____________________________________________________

 

B. Dejadez. Significa también pereza o negligencia, abandono de si mismo o de sus cosas propias. Se puede notar en el trato que le dan a las cosas tanto las que Dios en su providencia les ha dado para vivir terrenalmente como en las cosas que han sido destinadas para el servicio de Dios. Desorden, suciedad, deterioro de las cosas por abandono y desperdicio son las características del dejado.

1. Pereza o negligencia

a. Leer. Pr. 4:18; Fil. 1:6; Is. 40:29; 1 Co. 1:6; 16:13; 1 Jn. 2:6. ¿Qué hace Dios con los suyos y cómo se manifiesta ese trabajo? R:__________________________________________________

b. Leer Pr. 24:30-34; Ecl. 10:18. ¿Cuál es la diferencia entre lo que son labrados por Dios y los que son dominados por la pereza? R:________________________________________________

c. Por la forma como tratas las cosas que Dios te dio, por la forma como trabajas la parte espiritual, ¿caminas hacia arriba? ¿Estás rodando hacia la ruina? R:___________________________________

2. Abandono de sí mismo o de sus propias cosas

a. Leer Hag. 1:2-7; 1 Co. 6:19-20; 2 Co. 4:16. ¿Por qué un hijo de Dios no tiene la tendencia a abandonarse? R:______________________________________________________

b. Leer Mc. 4:16-19; 2 P. 2:20-21. ¿Cuáles cosas conducen a que una persona apática se abandone a su pecado? R:______________________________________________________

c. Por el cuidado que tienes de ti como templo y de tu entorno, ¿puedes decir que no eres un abandonado? R:______________________________________________________

3. Indolencia. Que no se afecta o conmueve. Flojo. Insensible, que no siente el dolor

No se importa cuánto sufre el evangelio por su comportamiento impío, cuanto se blasfeme el nombre del Señor, cuanto una persona esté sufriendo.

a. Leer Mt. 5:14-16; 2 Ti. 4:6-8; 2 Co. 8:1-5; 1 Co. 9:19-23. ¿Cuáles características son evidentes en un siervo del Señor? R:___________________________________________

b. Leer Ro. 2:20-24; Lc. 10:30-37; Stg. 2:14-26. ¿Cuál contraste existe entre un indolente y una persona con verdadera fe? R:_________________________________________

c. Por la forma como actúas, ¿puedes decir que el nombre de Dios está quedando en alto? ¿O es pisoteado? R:____________________________________________________

 

II. ¿Qué hacer?

A. Si a pesar de no ser perfecto porque en algunos momentos la apatía te trata de dominar, recuerda que Cristo te puede comprender, Él fue tentado en todo, pero sin pecado. Evalúate continuamente, acércate al Padre para que encuentres oportuno socorro y toma decisiones radicales frente a este pecado. Lee Mt. 7:7-12; Pr. 28:13; 2 Ts. 3:10-15.
B. si al haberte examinado, notas que no tienes vida espiritual, no te conformes, acude a Jesús. Él puede hacer de ti una nueva criatura, un siervo fervoroso como Pablo. Leer 1 Co. 15:9-10.

 

Conclusión

No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo cegaremos, si no desmayamos. Asi que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe" Ga. 6:9-10

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