Este estudio fue dado en el ejército de la Vila y en la pequeña congregación. Si consideran que puede ser algo útil para otros, les agradezco si lo comparten.

 

Padres - Col. 3

"Padres, no exasperéis a vuestros hijos , para que no se desalienten" Col. 3:21

Introducción
Las Escrituras enseñan que al final de los tiempos los hijos serán desobedientes a los padres (2 Ti. 3:2) ¿Por qué está aconteciendo esto? ¿Qué tanto tienen que ver los padres con el cumplimiento de esta profecía? ¿Nos gustaría que nuestros hijos llegaran a ser delincuentes, prostitutas, lesbianas, homosexuales, etc.? ¿Qué debemos saber? ¿Que debemos hacer? Recuerden, las personas que hoy son unos delincuentes, un día fueron niños, y muchos de ellos culpan a los padres de su estado actual de miseria.

 

1. ¿Qué son nuestros hijos y en qué estado los recibimos? Todos los hijos son un regalo de Dios, pero llegan siendo pecadores. Sal. 127:3; Sal. 51:5; 58:3

2. ¿Cuál es la prioridad para la mayoría de los padres? La mayoría de los padres creen que los hijos solo necesitan de casa, ropa, comida, salud física, diversión y una buena educación y por ello cuando les proporcionan todo ello, creen que ya están cumpliendo como padres. Es verdad que un padre responsable debe procurar todo lo anterior para su familia (1 Ti. 5:8). Pero si su preocupación es solo por esto o es esa la prioridad, no es raro que, aunque nuestros hijos estén alcanzando niveles altos de educación, su maldad también esté aumentando, y entonces estén cumpliendo con dos profecías que van a la par: el aumento de la ciencia y el aumento de la maldad. Dn. 12:4; Mt. 24:12

3. ¿Cuál es la prioridad para los hijos según la Biblia? Los hijos necesitan urgentemente que sus padres se preocupen por la instrucción espiritual sana desde el inicio de sus vidas. Es muy común, por comodidad, por pereza, y por otro montón de excusas, entregar a los hijos en manos de otros para ser instruidos espiritualmente. Es verdad que Dios dejó personas que son usados para la edificación del cuerpo de Cristo (Ef. 4:11-13), pero, ¿y qué si por no querer hacer mi trabajo como padre, el que dejo para que le suministre lo espiritual a mi hijo es un falso siervo de Dios? (2 Jn. 9-11) Un padre que en verdad ama a su hijo debe tener en cuenta mínimo los siguientes tres aspectos.

a. Una instrucción continua y en todo lugar. Hacer todos los días un devocional familiar es muy bueno, pero la Biblia exige más que eso, exige una aplicación de la palabra de Dios en cada actividad que se hace durante las 24 horas del día. Los hijos necesitan ser inundados con la palabra de Dios en cada área de sus vidas. Pr. 22:6; Dt. 6:5-9

b. Disciplina. Es una parte de la instrucción que garantiza que el hijo entienda que el pecado trae consecuencias dolorosas. Al mismo tiempo la disciplina será usada por Dios para hacer ver al hijo la necesidad de Jesús en su corazón para ser una nueva criatura y así poder obedecer y evitar el castigo. No aplicar la disciplina es permitir que la carne engañe al hijo haciéndole creer que el pecado no trae nada de malo y al mismo tiempo no ver la necesidad de un Salvador para que le mude su vida. Pr. 13:24; 19:18; 23:13

c. Buen ejemplo. No existe mayor pólvora para alimentar el arsenal de maldad que hay en el corazón del hijo que el mal ejemplo de un padre, como no existe mayor enseñanza de virtud, que ataque tal arsenal, que la vida de un padre integro. Ef. 6:4; Mt. 18:6-7; Mt. 5:16

4. ¿Qué resultados se obtienen?

a. De un trabajo eficiente. Aunque no todas las veces con un trabajo eficiente de los padres sobre ciertos hijos estos mudan su comportamiento, pues la Biblia registra que hay hijos contumaces, en sentido general un trabajo bien direccionado con el único objetivo de honrar a Dios los resultados son salvíficos. Dt. 21:18-21; Pr. 29:17

b. De un trabajo negligente. Aquí también es importante resaltar que no todas las veces que un hijo tenga un comportamiento ejemplar es porque sus padres actuaron bíblicamente con ese hijo. Dios puede utilizar otros medios, otras personas, para llevar la instrucción para mudar la vida de ese hijo (2 Cr. 28:1-4; 28:27-29:2). Pero en sentido general un trabajo deficiente o una ausencia de trabajo, hace que la maldad del hijo crezca y de sus frutos de iniquidad. Pr. 17:21; 19:13; 29:15

5. Reflexión personal

a. ¿Qué clase de padre eres?

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b. ¿Qué clase de padre deseas seguir siendo?

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c. ¿Cuál es tu decisión delante del Señor hoy?

R:___________________________________________________________________________

Conclusión

"Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio..." Gn. 18:19


 

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