Job
(Derivado de la palabra hebrea persecución, "El perseguido", o del árabe arrepentirse, "el arrepentido")

 

Nombre del libro y autor
Este libro lleva el nombre del personaje objeto de la disputa entre Dios y Satanás, hombre reconocido históricamente por ser justo y paciente (Ez. 14:14; Stg. 5:11) El nombre de la persona que Dios inspiró para escribir el libro se desconoce, aunque algunos han sugerido a Moisés o Salomón como candidatos.

Tema
Demostración en carne y hueso de la indestructibilidad de la fe de Dios. Para ello Dios usa a su siervo Job, el cual vivió en la época en que las personas vivían más de 100 años, los padres eran los sacerdotes de la familia, las riquezas eran contadas en cantidad de ganado, los caldeos eran aún nómadas, aún no se mencionaba a Israel ni la ley mosaica, es decir, en el periodo de tiempo entre Babel y Abraham, en la época patriarcal.

 

Prueba de fuego

"Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo" 1 Pedro 1:7

Introducción
El oro es probado con fuego de altísima temperatura. En otros casos se usan ácidos como alternativa para probarlo. En la siguiente historia Dios usa su soplete y ácido: "sin sospechar que estaban en víspera de una tragedia, el joven predicador llegó con su familia a la casa de sus suegros, pues iba a predicar en una campaña evangelística en ese pueblo. La reunión familiar fue gozosa, y sus hijos fueron felices con sus abuelos. En la noche todos se acostaron cansados. Más tarde un vecino se despertó y observó la casa envuelta en llamas. Corrió al rescate, pero solo salieron con vida el padre y los abuelos. Pese a los esfuerzos, la madre con sus tres hijos murieron asfixiados" Esta fue la experiencia terrible del pastor Luther Bridgers, autor del himno "hay un canto nuevo en mi ser", escrito en la noche de la tragedia. (Tomado del Himnario Celebremos su Gloria) Sin duda, Dios probó a este joven pastor con su soplete y su ácido, ¿Será que Dios no nos puede probar cambiando radicalmente nuestro diario vivir? ¿Cuál sería nuestra reacción? ¿Le seguiríamos siendo fieles a Dios? El pastor en mención compuso esa noche el bello himno y después fue misionero en Bélgica, Checoslovaquia y Rusia. Más si el pastor anterior fue probado, ¿qué diremos de Job? Estudiemos un poco la prueba de fuego de este personaje bíblico.

1. Condición de Job. 1:1-5

a. Espiritual. Según la Biblia era un hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, dice también Dios que no había otro en la tierra como él. Esto indicaba que Dios le había otorgado el nuevo nacimiento y había colocado en su corazón la fe en el Mesías que vendría, de otra forma jamás hubiera podido actuar de esa forma. Algo que se resalta de su perfección es la responsabilidad que demostraba como sacerdote de la familia, además del conocimiento de lo único que Dios acepta por el pecado, la muerte, y por tal motivo la necesidad de la muerte de un substituto perfecto en favor del transgresor. ¿Será que Dios puede decir eso mismo de nosotros?

b. Material. Aparte de su numerosa familia, Dios le había dado criados y ganado en abundancia, haciendo de él, el varón más grande de todos los orientales.

2. Acontecimientos en el tercer cielo. (1:6-12) En tanto que Job en la tierra continuaba con su fidelidad, en el cielo acontecían cosas que cambiarían radicalmente la vida del patriarca. Los ángeles se presentan delante de Dios, y también lo hace Satanás, o el acusador. Dios, intencionalmente, le pregunta de dónde viene, el Enemigo responde que de rodear la tierra y andar por ella. Es claro que no era simplemente paseando, sino andaba como león rugiente buscando a quién devorar (1 P. 5:8) Cuando Dios elogia a Job por su fidelidad, el acusador dice que esto acontece porque Dios lo llenó de prosperidad y protección. Esto indica que el Enemigo ya había intentado destruir la armonía de Job, pero debido a la protección de Dios sus esfuerzos habían sido en vano. Ahora le pide que lo despoje de todo para que se dé cuenta que su fidelidad era mero interés carnal y que tan pronto perdiera todo blasfemaría del Señor. Es evidente que el Acusador estaba acostumbrado a ver personas que en apariencia son fieles en tanto que todo va bien. Dios autoriza al Enemigo para que haga lo que quiera con las cosas de Job, solo no podía colocar su mano para quitar su vida sobre Job. Imaginemos a este ser absolutamente depravado, ahora con la libertad para actuar, pensando la forma macabra como actuaría para hacer que el elogiado por Dios blasfemara.

3. De la prosperidad a la absoluta miseria. (1:13-19) El Acusador conforme a su naturaleza caída desciende para robar, matar y destruir todo cuanto Dios había dado a Job (Jn. 10:10ª) . Utilizando a sus siervos, es decir, a personas que están sin Cristo, incita a una banda de bandidos, los Sabeos, para que roben los bueyes, las asnas y maten los siervos. Simultáneamente envía fuego del cielo, seguramente tormentas eléctricas en gran escala sobre las ovejas y los pastores que las cuidaban. Al mismo tiempo incitó a otros de sus siervos, los caldeos, para robar los camellos y matar los criados que cuidaban. De igual manera, trajo un viento lo suficientemente fuerte para destruir la casa donde estaban los hijos de Job participando de un banquete, todos murieron. En cada caso, Satanás dejó un criado vivo, para entregar la dolorosa noticia al siervo de Dios. Utiliza la estrategia de dar la noticia una tras otra, para que Job no tueviera tiempo de reflexionar.

4. Job reconoce que todo es de Dios. (1:20-22) Sin ocultar el dolor lógico, especialmente por la muerte de los criados y de sus hijos, se humilla delante de Dios y bendice al Señor reconociendo que Dios tenía todo el derecho de hacer lo que hizo puesto que todo es de Él. Esta fue una derrota muy humillante para el Enemigo que estaba seguro de que su plan funcionaría. Pero la fe de Job no era como la fe de los que representan a la tierra de pedregales de la parábola del sembrador, que tan pronto llega la prueba se destruye (Mt. 13:20-21). El que tiene la fe genuina, no sin dejar de experimentar dolor, comprende que todo cuanto tiene es de Dios, sea hijos, propiedades, entre otros, y que Él puede tomarlo nuevamente para sí, o hacer con ello lo que quiera. La fe genuina conduce a un siervo de Dios a amar a Dios por encima de todo y de todos ¿Qué harías si Dios te quitara todo cuanto te dio?

5. Nuevamente en el tercer cielo. (2:1-6) En tanto que en la tierra Job sufría terriblemente, Dios en su reino, elogia nuevamente a su siervo Job delante del acusador por la firme fidelidad a pesar de estar completamente arruinado. El acusador le dice que su fidelidad se debe a que Dios le mantiene con salud, así que le dice que se la quite para que vea que ahora si blasfemará contra el Señor. El Señor nuevamente le concede el permiso a Satanás para actuar contra Job, solo no podía matarlo. El acusador tenía que traer algo que realmente hiciera sufrir a Job, de tal manera, que humanamente solo quedara la opción de blasfemar el nombre de Dios.

6. Nueva victoria. (2:7-10) El Enemigo arremete con una sarna maligna que invade todo el cuerpo del patriarca, dicha enfermedad le causaba horrendo dolor y humillación, pues todo su cuerpo, de pies a cabeza, supuraba materia. Adicional a eso, incita a la esposa para que tiente a Job. Ella le pide que abandone su fidelidad y que maldiga a Dios para que muera, es decir, para que Dios mismo acabe con su vida por blasfemar. Es triste, pero existen esposas que basadas solo en los sentimientos dan consejos a sus esposos completamente en contra de la voluntad de Dios. La sorpresa para la esposa, pero especialmente para el Enemigo fue que Job reconoció que de Dios no solo se debe aceptar las bendiciones, sino también los males que Él en su soberanía y sabiduría quiera dar.

7. Visita de los amigos de Job. (2:11-37:24) Job tenía unos amigos, Elifaz, Bildad, Zofar y Eliú. Estos se acercaron con el propósito de condolerse y consolar a Job. Pero luego que Job expresa su inocencia, los amigos usando muchos argumentos, algunos ciertos, pero fuera de contexto, acusan a Job de ser impío y de recibir el justo castigo por su maldad. Es muy común pensar que cuando a una persona le pasa algo malo, se dice que lo merece porque está recibiendo la retribución de sus actos. Esto aumentó el dolor de Job. Sin hijos, su carne pudriéndose, su esposa pidiéndole pecar y ahora sus amigos, de los que esperaba comprensión, lo hieren con sus dardos acusadores. Esto le hacía ver como si Dios lo hubiera abandonado por completo y le estuviera clavando sus flechas. De la forma de actuar de los amigos de Job aprendemos sobre el cuidado que debemos tener al juzgar sobre el sufrimiento de una persona, no sea que nuestro consuelo termine siendo más ácido en la llaga.

8. Dios se presenta a Job. (38:1-41:34) La presencia de Dios no fue para explicarle por qué le daba esta prueba, sino para hablarle de su absoluta soberanía, de como Dios está por encima de todo. Las palabras de Dios condujeron a Job a aborrecerse y a arrepentirse por haber hablado en medio de su dolor lo que no entendía. El fuego y el ácido estaba llegando a su fin, y el oro (su fe), estaba brillando preciosamente.

9. Dios acusa a los amigos de Job y los obliga a ir a Job para ofrecer sacrificios por ellos. (42:7-9) Con esto Dios le demuestra a los amigos de Job (excepto Eliú) lo errados que estaban respecto a la forma como hablaron de Dios a Job y de la necesidad de un sacrificio perfecto en su favor por sus pecados.

10. Dios da el doble a Job. (42:10-17) El Señor le quita la enfermedad, le da 10 hijos, le duplica el ganado, y le da 140 años más de vida. Aunque en este caso ocurrió así, los cristianos no debemos esperar que el Señor, en esta tierra nos de el doble de lo que perdemos. La Biblia no lo establece como norma. Casos como el de Juan el Bautista, de Lázaro, Esteban, Santiago y de multitudes de Cristianos muertos por causa del Señor muestran claramente que ellos no recibieron en esta tierra la retribución a su fidelidad. Este bienestar recibido por Job es más bien una figura para entender que una vida posterior será mejor que la primera.

Algunas Aplicaciones
1. El Dueño del universo da y quita cuando Él quiera y como quiera y para lo que quiera, y puede usar para ello a quien quiera.
2. La fidelidad a Dios no garantiza una vida sin problemas en esta tierra. De repente todo puede cambiar. Jn. 16:33
3. No todos los sufrimientos son por haber hecho algo malo. Muchos malos ni las pruebas pasan. Sal. 73
4. La fe de Dios no puede ser destruida ni con la peor de las pruebas. La verdadera fidelidad a Dios no depende de nada material. 1 Jn. 5:4-5
5. Nuestra ignorancia nos puede conducir a no ayudar al que está en miseria sino a aumentarle más el dolor.
6. Dios siempre tiene reservado algo mejor para los que Él hace fieles. Col. 3:24
7. El Enemigo solo puede actuar si el Soberano del Universo en su voluntad así lo determina.

Conclusión
"He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren, habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo" Stg. 5:11

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