Autor
1 y 2 Reyes eran un solo libro y se desconoce el siervo de Dios que fue inspirado por el Espíritu Santo para escribirlo.

Tema
"La vertiginosa caída de los reinos de Judá y de Israel hasta ser llevados al cautiverio". En Israel del norte, aunque el culto a Baal fue exterminado por el rey Jehú, el culto a los becerros de oro no se abandonó, ni la impiedad disminuyó, por ello Dios envió a los asirios para llevarlos cautivos. En el caso de Judá, aunque contó con algunos reyes muy piadosos que hicieron reformas significativas, la moral de los habitantes del reino se degradó a una condición peor que las de Sodoma y Gomorra, por ello Dios envió a los caldeos para que los llevaran en cautiverio. El profeta sobresaliente en este libro es Eliseo.

 

Naamán (agradable), 2 R. 5

"...en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo" Ef. 2:13

A. Algunos personas de la historia

1. Dios. Él es el personaje principal en esta y en toda historia. Lo vemos aquí ejerciendo su absoluta soberanía y gracia para salvar a uno de sus escogidos entre los gentiles del Antiguo Testamento.

2. Joven cautiva. Fue el instrumento que Dios utilizó para dar a conocer la solución de Dios al problema de Naamán.

3. Naamán. General sirio, valeroso en extremo, grande y estimado delante del rey. Instrumento de Dios para dar victorias en las guerras a Siria (aunque no creía en el Dios de Israel, ni obviamente atribuía sus victorias al soberano de Israel). A pesar de su gloria, su lepra opacaba su grandeza.

4. Eliseo. Sucesor de Elías. Es uno de los profetas que la Biblia registra con mayor número de señales milagrosas en el Antiguo Testamento. Reconocido hasta por los reyes como un padre para Israel, aun estando solo, fue visto como un ejército poderoso.

5. Giezi. Siervo de Eliseo. Aprendiz de profeta. Así como Eliseo inicialmente fue siervo de Elías, para luego tomar su lugar, Giezi estaba recibiendo formación como profeta para servir a Israel y sustituir a Eliseo.

6. Siervos de Naamán. Grupo de personas que le acompañaron en su viaje a Israel y que sirvieron de instrumento de reflexión a Naamán.

B. Desarrollo de la historia

1. Naamán en la gloria, pero en la desgracia. Su capacidad militar lo llevó a la fama y al poder, pero todo esto no servía de nada cuando tenía que contemplarse y ver cómo su cuerpo se deshacía, porque estaba siendo azotado por la lepra. No hay duda que debió buscar incansablemente, utilizando la fortuna que fuera, para sanar su horrenda plaga. Es de esperarse, por ser un pagano, que recurriera a todo cuanto le indicaban que servía para librarse. Recurriría a cuanto dios se adoraba, a religiones y prácticas ocultistas, a remedios y pócimas, etc. 2 R. 5:1

2. Joven Israelita. Esta jovencita fue sacada a la fuerza del seno de su familia por bandas armadas de sirios y conducida a la casa de Naamán como esclava. Ella observaba el sufrimiento del general y su incapacidad, a pesar de su poder, para salir de su estado. Bien hubiera podido haberse quedado en silencio y alegrarse de ver morir lentamente a su enemigo, pero Dios no la había llevado a ese lugar para deleitarse con la muerte del impío, sino para compadecerse del que estaba en miseria, por ello en sus charlas con la esposa del general le indicó el instrumento de Dios para ser sanado, el profeta Eliseo. 2 R. 5:2-3

3. Problema del rey de Israel. Naamán, ya sabiendo del profeta, solicita al rey de siria permiso. Este lo envía al rey de Israel con una carta exigiéndole que sanara a su general. El rey de Israel considera esto como una clara amenaza de guerra debido a la imposibilidad del rey de cumplir su exigencia. 2 R. 5:4-7

4. El orgullo, señal de la lepra espiritual. El profeta al saber la noticia, ordena ir al militar hasta su casa. El general al llegar a la casa del profeta, por su posición social, por el presente que llevaba como pago por su sanación y por la costumbre de los falsos profetas de agradar a los hombres y de manifestar un montón de rituales de apariencia santa, esperaba que Eliseo saliera y lo recibiera con bombos y platillos. El profeta conociendo que la lepra del general no era sólo física sino también espiritual, no sale a recibirlo, le ordena también sumergirse a un rio que no tenía nada de espectacular. La podredumbre de su lepra espiritual sale a flote manifestando su orgullo y arrogancia. El significado de su nombre "agradable", no tenía nada que ver con su rostro demudado y lleno de ira. Su orgullo no le deja ver que no era el agua del rio lo que haría el milagro, sino la confianza en hacer exactamente como Dios por medio del profeta le ordenaba. El mismo orgullo, lo quería hacer regresar a su tierra en peores condiciones. 2 R. 5:8-12

5. Sensatez de los siervos de Naamán. Iluminados por Dios, le hacen ver al arrogante y enojado general que lo que el profeta le estaba ordenando era realmente muy simple, comparado con las cosas que seguramente él estaría dispuesto a hacer, y que tal vez ya había hecho para liberarse de su enfermedad. Es claro, que sólo porque Dios operó por medio de dicha reflexión fue que Naamán accedió, pues el orgullo siempre lleva a la persona a no querer ceder para no "perder su pose" 2 R. 5:13

6. No una ni dos,... siete. El número siete es usado en la Biblia para mostrar perfección, consumación, plenitud. Así que Naamán sólo vería la obra de Dios cuando se zambullera siete veces. Pensemos cuando se sumergió la primera, la segunda,.. la sexta y al mirar su carne no viera ninguna mejora, realmente se necesita fe para confiar y no desistir sino ir hasta el final. Pero lo que Dios promete, lo cumple. En la séptima zambullida recibe la eliminación completa de su lepra. ¿Solo de su lepra física? 2 R. 5:14

7. Un Naamán nuevo. La diferencia del militar de la primera visita al profeta era absoluta. La primera, lleno de lepra física y lepra espiritual manifestada por su orgullo. La segunda visita, completamente limpio de su lepra física y de su lepra espiritual evidenciada una actitud llena de humildad. En su nueva condición reconoce que el único y verdadero Dios es el Dios de Israel, al cual a partir de ese momento sería al único que serviría. Durante su vida de leproso, Dios lo había dejado que experimentara el poder de los dioses de las naciones y había experimentado que no poseían poder algún, pero ahora, después de mucho sufrimiento en manos de los falsos, experimenta de forma gratuita la transformación física y espiritual por la mano del Dios Todopoderoso, el Santo de Israel. Luego de reconocer al verdadero Dios, pide al profeta aceptar su ofrenda y que se le permita llevar tierra de Israel para ofrecer sacrificios en su tierra, pero sobre tierra de la nación santa, también pide que se le perdone cuando tenga que acompañar en los rituales al rey de Siria en el templo de Rimón. 2 R. 5:15-18

8. Respuesta del profeta. Al negarse Eliseo a recibir la ofrenda quería enseñarle al nuevo en la fe que los beneficios recibidos, tanto físicos como espirituales, no eran obra del profeta, que era obra absoluta de Dios, no por ningún mérito humano sino por pura gracia. Quería también marcar la diferencia con los religiosos que Naamán estaba acostumbrado a tratar, los cuales cobraban por todo "servicio" que prestaban. Con relación a la entrada al templo de Rimón, no era que el profeta estuviera de acuerdo en que el hermano Naamán volviera a su idolatría, él sabía que, como ocurre con todo aquel que Dios llama de las tinieblas a la luz, el Señor que comenzó en este extranjero la buena obra, la perfeccionaría. Es muy bueno pensar en lo que el nuevo siervo de Dios experimentaría al entrar y ver lo absurdo de la idolatría y de todas las costumbres contrarias a la santidad del Dios de Israel. 2 R. 5:16,19

9. Fracaso de Giezi. El aprendiz de profeta dominado por la codicia, no puede ver los beneficios de no recibir el presente del general, ve como absurda la decisión del profeta y por ello se va en busca del militar, para sacar de él parte del presente. Mintiendo, usa el nombre del profeta, y el general le da lo que le pide, y hasta envía dos criados para ayudarle a cargar el regalo. Olvidándose de la Omnipresencia de Dios pretende ocultar al profeta su delito, pero Dios ya le había mostrado a Eliseo la abominable acción de Giezi. Su acción colocaba al profeta en la misma estatura de los falsos maestros que Naamán conocía, y al mismo tiempo ponía en duda si en verdad lo hecho por Dios era gratis o no. Ya que el siervo del profeta codició las cosas de Naamán, Dios le dio su lepra y por su culpa, la heredó a toda su descendencia. Un hombre que pudo ser otro Eliseo, otro padre para Israel, terminó, por su codicia, siendo uno de los más despreciados y traspasados de muchos dolores. 2 R. 5:20-27

10. Retorno a Siria y final de Naamán. La Biblia no registrar lo que aconteció, pero todos pudieron percibir en Siria que era otro Naamán. Creemos también que el encuentro con la joven israelita y su nueva forma de tratarla dejaron de ser aquella entre un pagano opresor y una creyente esclavizada, para dar paso a la relación existente entre dos hermanos en Cristo. Creemos también, por la experiencia que vive cada cristiano en el camino estrecho en que es colocado, que la vida de Naamán no fue nada fácil hasta su muerte, pues vivía en medio de un pueblo completamente pagano. Como acontece con todos los escogidos de Dios cuando mueren, Naamán está gozando hoy de su salvación en la presencia de Cristo y esperando la resurrección de su cuerpo. 2 Co. 5:17; Flm. 16; Mt. 10:16-39

C. Algunas aplicaciones

La lepra. Era una enfermedad colocada por Dios para mostrar externamente lo que ocurría en la parte espiritual. Así como solo Dios podía quitar la lepra física, así todos debían comprender que sólo Dios puede quitar la lepra o muerte espiritual. 2 Cr. 26:39; Is. 43:11

La historia. Nos muestra la soberanía de Dios utilizando lo que Él quiere para cumplir sus propósitos, en este caso para salvar a uno de sus escogidos dentro de los gentiles. Hch. 13:47-48; Ro. 9:23-24

Las aguas del rio Jordán. Es una figura de la sangre de Cristo, que nos limpia de todo pecado. Todo aquel que cree que sus pecados fueron colocados en Jesús, que Él se presentó en la cruz para recibir su castigo eterno, que cree que resucitó de los muertos para hacerlo nacer de nuevo, y va a Él, la sangre de Cristo se aplica a su vida quitando su lepra espiritual. Ro. 10:11; 1 Jn. 1:5-9

La codicia de Giezi. Esta es la nota triste de la historia. Se parece a muchos que dentro de las iglesias aparentan ser buenos líderes, pero que son anulados por su codicia; ésta los conduce cuesta abajo violando cada mandamiento de la ley de Dios. No en vano se afirma que el resumen de la ley es el décimo mandamiento, ya que por codicia se transgreden todos los mandamientos. 1 Ti. 6:8-10

Conclusión
¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. Porque Dios es uno, y Él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión" Ro. 3:29-30


 

 

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