Nombre y autor
El nombre viene de la versión griega LXX, y hace referencia al censo de Israel, descrito en los capítulos 1-4 y 26. El nombre en Hebreo se toma de las palabras del primer versículo "en el desierto". El autor de Números fue Moisés, y lo escribió en el año final de su vida como legislador.

Tema
Narra la historia de Israel en el desierto, desde el año dos hasta el cuarenta. En los diferentes capítulos se describe la poca obediencia de Israel y la abundante rebelión de este pueblo para con un Dios absolutamente fiel a sus promesas.

 

Los doce espías (Números 13 y 14)

"Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma" He. 10:39

1. Pensar para obedecer no es prudencia, es muestra de desconfianza. Israel ya estaba cerca de la tierra prometida, esperaba en una aparente prudencia, que en realidad era desconfianza, el pueblo pide a Moisés que enviara doce espías para saber el camino. Moisés elige uno de cada tribu para la misión y los envía, Dt. 1:19-23; Nm. 13:1-20

2. Ver para no creer. Los espías entran a la tierra prometida, observan que la tierra es realmente buena, observan las ciudades y sus murallas gigantes, ven que los habitantes son inmensamente grandes, son gigantes. Después de 40 días los espías regresan y traen como muestra un inmenso racimo de uvas y dan el informe, pero ya sembrando dudas, Nm. 13:21-29

3. Cuando alguien tiene la fe de Dios quiere avanzar y no desistir, pero cuando no la tiene, no avanza y anima a otros a desistir. Caleb, perteneciente a la tribu de Judá, no mirando la gran estatura de los cananeos, ni sus ciudades fortificadas, quiso animar al pueblo para entrar a la tierra prometida, pero 10 de los espías desanimaron al pueblo, mostrándoles que era imposible la victoria sobre los gigantes y bien armados cananeos. Por esta razón el pueblo se desalienta y desea volver a Egipto, Nm. 13:30-14:5

4. Para el que cree, sabe que la victoria es cierta, porque sabe que ella no depende de las fuerzas humanas sino del poder de Dios. Ahora, no solo Caleb trata de animar al pueblo, se une a él Josué y le comunican al pueblo que no solo la tierra es buena sino que Dios ha quitado el amparo a los Cananeos, y que la lucha será sencilla, y a su favor, pero en cambio de querer escuchar la verdad, buscaron apedrear a los dos espías fieles, Nm. 14: 6-10

5. Lo que el hombre siembra, eso recoge. Dios se presenta con su ira santa, Moisés intercede por el pueblo y Dios anuncia que las generaciones mayores de 20 años no entrarán en la tierra prometida, excepto Josué y Caleb. Les dice que estarán en el desierto por 40 años, un año por cada día que los espías estuvieron en la tierra de Canaán, luego los espías perversos mueren víctimas de una plaga de parte de Dios, Nm. 14:10-38


6. Pretender obtener la victoria estando fuera del amparo de Dios es una derrota segura. Al escuchar la sentencia de Dios, ahora el pueblo sí quiere obedecer, pero es demasiado tarde, Dios ya los había sentenciado y cualquier intento por obtener la victoria les traería derrota. Los israelitas son vencidos por los enemigos. Nm. 14:39-45

Conclusión
El que tiene fe genuina no mira las dificultades que le espera sino la victoria que Dios le dará en medio de esas pruebas.

Volver