Fecha del Sermón:
Referencia Bíblica:
1 Juan 1:1-10
Serie del Sermón:
Orador:
Notas del Sermón:

 

El riesgo de pensar ser cristiano, pero no serlo

Carlos Rocha, 20 de agosto de 2016

 

No hay nada más terrible para una persona que creer ser cristiano, pero al final recibir la condenación eterna preparada en el infierno. Esto es, el estar apartados del amor y de la gracia de Dios. Así como pasó con Judas, quien incluso fue contado entre los doce. Otro caso es el de Simón el mago, quien fingió ser, pero quien no era.

En este sermón se verá la primera de las señales que ofrece 1 Juan para identificar si una persona es en realidad cristiano, o no. Se trata de estar en la luz, porque Dios es luz, y no hay tinieblas en Él. Cristo es la luz inaccesible, y a la vez, la luz que sirve de guía, porque expone la condición pecaminosa del hombre.

Antes del nuevo nacimiento, por naturaleza queríamos estar lejos de la luz. Es solo mediante la gracia soberana, implementada por la obra de Cristo en la cruz, como se salva el pecador. Este, luego actúa de acuerdo con su llamado, y lo expresa en todas partes, por ejemplo en la iglesia. Dios es la única esperanza para el pecador.


 

Pasaje central: 1 Juan 1:1-10 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida 2 (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); 3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. 4 Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.

5 Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. 6 Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; 7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

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