Fecha del Sermón:
Referencia Bíblica:
Habacuc 3
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Notas del Sermón:

 

Salmo de sumisión

Pastor Jairo Chaur, 9 de agosto de 2015

 

El estudio del capítulo tres del libro de Habacuc puede dividirse en tres. 1) El ruego, 2) el reconocimiento, 3) la alabanza. En cuanto a la primera parte, de los versículos 1 al 3, el versículo 2 resulta ser el central. Dios, al ser santo, no admite pecado, y por tanto resulta que está airado con el pecador todos los días de su vida.

La segunda sección, de los versículos 4 al 15, reconoce que frente a Dios no tenemos otra cosa que hacer sino caer de rodillas. Una consecuencia de ello es que en lugar de deternos ante problemas que parecen gigantes, mejor es confiar en el Señor, quien nos ha sustentado hasta ahora, y lo seguirá haciendo, pues Él no cambia.

Véase la reacción del versículo 16, temor y temblor. ¿Qué otra reacción ante Dios? Solo arrepentimiento y humillación. La última parte del capítulo, de los versículos 16 al 19, muestra el deleite en Jehová. Todo el pasaje explica lo que significa vivir por la fe. La fe en Cristo, quien murió en la cruz por todo su pueblo.


 

Pasaje central: Habucuc 3 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

1. Oración del profeta Habacuc, sobre Sigionot.

2. Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí.
Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos,
En medio de los tiempos hazla conocer;
En la ira acuérdate de la misericordia.

3. Dios vendrá de Temán,
Y el Santo desde el monte de Parán. Selah
Su gloria cubrió los cielos,
Y la tierra se llenó de su alabanza.

4. Y el resplandor fue como la luz;
Rayos brillantes salían de su mano,
Y allí estaba escondido su poder.

5. Delante de su rostro iba mortandad,
Y a sus pies salían carbones encendidos.

6. Se levantó, y midió la tierra;
Miró, e hizo temblar las gentes;
Los montes antiguos fueron desmenuzados,
Los collados antiguos se humillaron.
Sus caminos son eternos.

7. He visto las tiendas de Cusán en aflicción;
Las tiendas de la tierra de Madián temblaron.

8. ¿Te airaste, oh Jehová, contra los ríos?
¿Contra los ríos te airaste?
¿Fue tu ira contra el mar
Cuando montaste en tus caballos,
Y en tus carros de victoria?

9. Se descubrió enteramente tu arco;
Los juramentos a las tribus fueron palabra segura. Selah
Hendiste la tierra con ríos.

10. Te vieron y tuvieron temor los montes;
Pasó la inundación de las aguas;
El abismo dio su voz,
A lo alto alzó sus manos.

11. El sol y la luna se pararon en su lugar;
A la luz de tus saetas anduvieron,
Y al resplandor de tu fulgente lanza.

12. Con ira hollaste la tierra,
Con furor trillaste las naciones.

13. Saliste para socorrer a tu pueblo,
Para socorrer a tu ungido.
Traspasaste la cabeza de la casa del impío,
Descubriendo el cimiento hasta la roca. Selah

14. Horadaste con sus propios dardos las cabezas de sus guerreros,
Que como tempestad acometieron para dispersarme,
Cuyo regocijo era como para devorar al pobre encubiertamente.

15. Caminaste en el mar con tus caballos,
Sobre la mole de las grandes aguas.

16. Oí, y se conmovieron mis entrañas;
A la voz temblaron mis labios;
Pudrición entró en mis huesos, y dentro de mí me estremecí;
Si bien estaré quieto en el día de la angustia,
Cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas.

17. Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mantenimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la majada,
Y no haya vacas en los corrales;

18. Con todo, yo me alegraré en Jehová,
Y me gozaré en el Dios de mi salvación.

19. Jehová el Señor es mi fortaleza,
El cual hace mis pies como de ciervas,
Y en mis alturas me hace andar. d Al jefe de los cantores, sobre mis instrumentos de cuerdas.

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